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Cronología de las elecciones municipales para alcanzar el poder dominante

Cuando fue guerrilla, el FSLN controló primero los territorios, ahora, para hacerse del poder, con las alcaldías está haciendo lo mismo: va de la periferia a la capital. Si de estrategias y conspiraciones políticas se trata, el sandinismo ha demostrado sus habilidades en los distintos momentos de su historia con el fin de tomar el poder, desde su época de movimiento guerrillero hasta su conversión en partido político electorero.

Las elecciones municipales se convirtieron en su estrategia para retomar el poder perdido durante los años ochenta, cuando se identificó como un partido de izquierda y abanderó una revolución popular. Desde 1998, luego de su segunda derrota, en las elecciones de 1996, Daniel Ortega, junto a otros líderes rojinegros, iniciaron una negociación con el partido más poderoso de ese momento, el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, encabezado por el ex presidente Arnoldo Alemán (1997-2000). Se repartieron los poderes del Estado, negociaron separar las elecciones nacionales de las municipales y lograron rebajar el porcentaje a 35% para ganar las elecciones, proporción con la que el sandinismo se había convertido en la segunda fuerza política del país en las elecciones de 1996, entre otros acuerdos.

Desde el 2000  con las primeras elecciones municipales, hasta el 2017, planeó: elegir candidatos con prestigio local que no fueran sandinistas; hizo alianzas con el partido Movimiento Renovador Sandinista, su otrora enemigo número uno, desde que se escindiera en 1992 del FSLN y con la Resistencia Nicaragüense; conquistó al presidente del Consejo Supremo Electoral, ficha de Arnoldo Alemán y lo hizo su cómplice para hacer el fraude que le dio el poder en la mayoría de las alcandías; e hizo vitalicios a la mayoría de alcaldes que fueron electos por las buenas o por las malas en los comicios del 2008, gobernando así, desde ese año durante dos elecciones consecutivas (la de 2012 y 2017).

Según reportes de Onda Local, el saldo de seis muertos y varios heridos incluyendo un policía, en el Caribe, Wiwili, y Yalí, sumado a disturbios en San Miguelito, departamento de Río San Juan y en la Comunidad El Limón de Nueva Segovia; así como el incendio de la Casa Verde del partido, de mayoría miskita, Yatama, da cuenta que, esta vez, no todo está bajo control y que el pueblo sigue poniendo los muertos.

Enero de 2000:

  • Se aprueba la reforma: Ley Electora 331. Por primera vez en la historia de Nicaragua las elecciones municipales se celebran independientemente de las nacionales
  • La ley electoral del 2000 fue reformada por el pacto FSLN-PLC con el objetivo de imponer la hegemonía compartida de los pactistas. La reforma pactada forzó el bipartidismo (PLC-FSLN) por la vía de la exclusión de los competidores (Horacio Boneo, junio 2000).

Elecciones municipales noviembre de 2000: A pesar de ser hija del pacto, incluyó la participación de candidatos con liderazgo natural y no partidario

  • Se realizan las primeras elecciones municipales. El FSLN gana en Managua y en 11 cabeceras departamentales, del total de 17. Queda con el mismo número de municipios que tenía (52). Sus alcaldes gobernaran sobre un 60% de la población nacional. Entre 1996 y 2000 gobernaron sólo sobre un 25% de la población total del país.
  • El PLC ganó en el mayor número de alcaldías, y aumentó el número de las ya gobernadas (de 91 a 94), obtuvo más votos válidos que el FSLN. El PLC triunfó en los municipios más rurales y el FSLN predominó en los urbanos.
  • El abstencionismo fue de entre el 45 y 50% de las personas aptas para votar.
  • Contexto: El FSLN se planteó como estrategia llevar de candidatos en muchos municipios a verdaderos líderes locales y gente proba que no era de origen sandinista. En algunas alcaldías por lo apretado de los resultados permitió gobiernos locales plurales. Eran los tiempos en que estaba de moda la frase de la globalización “pensar globalmente, actuar localmente”.

Elecciones municipales noviembre de 2004: Esta fue la contienda más democrática, por las alianzas que se crearon, una de la más votada y desarrollada en un ambiente de verdadera festividad electoral

  • Segunda Elección Municipal: El FSLN, en alianza con varios partidos y líderes independientes ganó en 14 de las 17 cabeceras departamentales; en 87 de los 152 municipios. Obtuvo más de 100 mil votos de ventaja al PLC, pero perdió 7 de las alcaldías que gobernó desde 2001, 5 alcaldías se las arrebató el PLC y 2 YATAMA. Conservó 45 de las que tenía y ganó 42 más.
  • El FSLN gana con sus aliados de la siguiente manera: De los 87 alcaldes electos por el FSLN, 17 provienen de estos aliados: 2 conservadores, 2 liberales, 3 Resistencia, 3 MRS, 1 del MUC (evangélicos), 1 socialcristiano y 5 independientes. De los vicealcaldes de la Convergencia, que ganaron “en dupla” con un alcalde del FSLN, 28 son liberales, 9 conservadores, 3 Resistencia, 9 MRS, 14 del MUC, 1 socialcristiano y 16 independientes.
  • El PLC ganó 57 alcaldías y gobernaron sobre el 25.49% de la población nacional. Los liberales perdieron 46 alcaldías de las que ganaron en el 2000: 2 les quitó APRE, 40 el FSLN, una YATAMA y otra la Resistencia Nicaragüense.
  • Abstencionismo. Estas elecciones se caracterizaron por tener una alta participación en los comicios, se afirma que un 73.46% fue a votar.
  • Contexto: Esta fue una elección en la que el FSLN tomó como estrategia la conformación de alianzas para obtener el poder en la mayoría de alcaldías, denominada Convergencia Nacional que incluía a pequeños partidos y grupos políticos, incluyendo a líderes de la extinta “contra”, sumando después a otros líderes descontentos de liberales, conservadores, socialcristianos e independientes, así como del partido Movimiento Renovador Sandinista.
  • El acuerdo de esta alianza consistía en que en los municipios donde perdió el FSLN, en la anterior elección, la Convergencia Nacional pone el candidato a Alcalde y donde ganó el FSLN, la Convergencia pone el candidato a Vice Alcalde.

Elecciones municipales noviembre 2008: las primeras elecciones que probaron cómo se institucionaliza un fraude electoral; las más violentas porque la gente salió a las calles a manifestarse contra los resultado y las más frustrantes porque muchos todavía se preguntan “dónde está mi voto”. Con esta elección se concluyó el corto período democrático que permitía a la población votar entre varias opciones desde 1990.

  • Tercera elección municipal: Según las cifras publicadas en La Gaceta, el FSLN ganó en 71% de los municipios en contienda con 105 alcaldías de las 146 donde se realizaron elecciones.
  • El PLC obtuvo 37 municipalidades.
  • ALN, gana 4 alcaldías
  • Abstencionismo: 52%
  • Contexto: Los resultados conflictivos que generaron violencia en las calles por el fraude evidente para analistas, observadores y partidos opositores, obligaron a preguntarse si el pacto Aleman-Ortega había terminado, pues el PLC había aprobado de previo las siguientes decisiones: el CSE adelantó el calendario electoral, suspendió las elecciones en siete municipios del Caribe, canceló la personería jurídica a dos partidos opositores  (uno de ellos fue el MRS) y le quitó la representación legal de ALN a Eduardo Montealegre.

Según el estudio: Análisis de las Elecciones Municipales del 2008, de la GTZ, no hubo conflicto y sí consenso en 109 alcaldías, en las que tanto el  FSLN como el PLC gozaron de un indiscutible apoyo de sus electores, contabilizándose 69 municipios ganados legalmente para el FSLN, las 37 ganadas por el PLC y 3 de ALN.

Elecciones municipales 2012: La elección más anodina de la historia reciente, repetición de alcaldes, sin planes ni propuestas para convencer a más electores, en una suerte de auto-voto, sin contrincantes opositores. El inició de unas elecciones aburridas como todo lo vitalicio.  

  • El FSLN ganó 134 alcaldías de un total de 153 municipios.
  • El PLI ganó 13 alcaldías; el PLC (2), al partido indígena YATAMA (3) y una a APRE.
  • Abstencionismo: entre el 65 y 70%
  • Contexto: en estas elecciones, la estrategia del FSLN, siguió el curso de la reelección como réplica de la elecciones del 2011, en las que fue reelecto por primera vez el candidato de ese partido, Daniel Ortega. En las municipales de este año los candidatos fueron reelectos en su mayoría y en otros fueron designados por el ejecutivo. El abstencionismo fue el gran ganador. Nada nuevo que ofertar en unas elecciones en las que las autoridades locales del partido en el poder gobiernan según lo estipulado en la presidencia. En todos los municipios gobernados por sandinistas la consigna fue “vamos por más victorias”, sin plan de gobiernos locales, sin estrategias de desarrollo particulares y sin consulta sobre las necesidades de la gente. Estas elecciones se traducen en que en el 2017 tendremos más de lo mismo, “por la víspera se saca el día”.

Elecciones municipales 2017: Una elección predecible, como la anterior, que provoca abstencionismo. Con candidatos de la oposición desconocidos, con partidos liberales que en el pasado ostentaron poder durante 16 años, a los que poco a poco el FSLN, fue desapareciendo uno a uno y levantado a otros minúsculos partidos que nadie conoce. De la supuesta calma y control aparente con la que se desarrollaron las elecciones, un día después se contabilizan seis muertos por descontento con los resultados de los comicios. En fin, más de lo mismo y con una alcaldía sumada de las ganadas por el partido gobernante en el 2012.

  • El FSLN ganó 135 alcaldías de un total de 153 municipios.
  • El PLC ganó 11 alcaldías; Ciudadanos por la Libertad ganó 6 alcaldías, Alianza por Nicaragua, 1 alcaldía
  • Abstencionismo: según la oposición fue del 70% y de acuerdo a datos oficiales del Consejo Supremo Electoral la participación de la ciudadanía fue de 51.64%.

Contexto: En varios municipios históricamente antisandinistas, principalmente en el Caribe, hubo tres muertos, se afirma de tres más, dos en Yalí y uno en Wiwili, municipios del centro norte del país y varios heridos incluyendo un policía y la casa del Partido Yatama en Bilwi incendiada; en Jalapa, Nueva Segovia y San Miguelito, municipio de Río San Juan, hubo conflictos y reyertas callejeras por fraude de parte del partido de gobierno. Nada que celebrar. Nada por qué sorprenderse de unas elecciones sin contrincantes, con una oposición divida y vuelta pedazos, pero con una población en algunos municipios, que reacciona de forma violenta.

La población inerte, en la mayoría del país, observa en lo que ha quedado lo que otrora representaron las elecciones desde 1990 hasta el 2007, cuando varios partidos, incluyendo el FSLN, creaban estrategias novedosas para hacerse del poder en verdaderas fiestas cívicas. Como, desde que en el 2011, cuando Daniel Ortega fue reelecto por tercera vez consecutiva, el ganador fue el abstencionismo.

Fuentes: Consejo Supremo Electoral; Ética y Transparencia; IPADE; estudio: Análisis de las Elecciones Municipales 2008 de la GTZ; Revista Envío; El Nuevo Diario; La Prensa; Onda Local, entre otros.

Fotografía por Jorge Mejía