LO ÚLTIMO | POLÍTICA

«LA POLÍTICA EXTERIOR DE NICARAGUA ESTÁ MARCADA POR LA INFLUENCIA DE LA POTENCIA ECONÓMICA DE ESTADOS UNIDOS, COMO SU PRINCIPAL SOCIO COMERCIAL. POR ELLO, ESE PAÍS SOSTIENE UNA POSTURA POLÍTICA VACILANTE CON EL GOBIERNO DE ORTEGA».

A pesar del llamado de dirigentes de la Unidad Azul y Blanco, UNAB, de la Alianza Cívica, AC y sectores religiosos del país para que el conflicto sociopolítico que vive Nicaragua se resuelva de manera pacífica y no violenta, el analista político, Roger Guevara Mena, no descarta que la crisis pueda resolverse militarmente, si la diplomacia internacional y la negociación política interna fracasa, o continúa alargándose. Guevara Mena considera que Estados Unidos ha mantenido una actitud complaciente con el régimen Ortega Murillo. por las exportaciones e importaciones y básicamente por el empleo generado por las zonas francas.

Asimismo, el analista considera que, aunque a la fecha el gobierno del presidente Donald Trump no ha hecho suficientes esfuerzos por ayudar a los nicaragüenses a encontrar una salida a la grave crisis sociopolítica que ha dejado centenares de muertos, encarcelados, desaparecidos, heridos y decenas de miles de exiliados, tratara de buscar una salida y presentarla como tema de campaña para buscar la reelección presidencial.

Para ampliar sobre los aspectos de política internacional sobre la crisis nicaragüense presentamos la entrevista del doctor Roger Guevara Mena, analista político, catedrático universitario y ex diplomático.

¿Considera que la política exterior de Estados Unidos ha cambiado hacia Nicaragua como resultado de la crisis sociopolítica que ya alcanza los 20 meses y no se resuelve?

La política exterior de Nicaragua con Estados Unidos está marcada por las exportaciones e importaciones y básicamente por el empleo generado por las zonas francas de capital norteamericano que alcanzaron hasta el 2018 el 70% en manos de capital de ese país y cuya producción es absorbida también por este mercado.

Durante los últimos 12 años y antes de los eventos de abril del 2018, Estados Unidos y Nicaragua habían mantenido una relación casi cordial. habían olvidado o aparentemente las ofensas que se dieron después de los años 80. En el país se había iniciado un régimen corporativo en el cual la empresa privada gozaba del privilegio, de los favores, y del saludo de los EE.UU., el cual incluso se pretendía que fuera un ejemplo para el resto del continente.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) José Adán Aguerri, había mencionado en repetidas ocasiones que este era un modelo exportable, un modelo exitoso y conciliatorio, sin darse cuenta, que, a cambio de la estabilidad momentánea, estaban arriesgando la sostenibilidad de la institucionalidad del país.

Si Estados Unidos es y ha sido el principal socio comercial de Nicaragua, ¿qué influencia tuvo la cooperación venezolana en el aparente auge económico del país que tanto promovió la empresa privada?

El gobierno de Ortega a la vez que se enriquecía con el dinero venezolano, iba creando sus propias empresas, su propio COSEP. Estas empresas se iban distribuyendo primero en el partido Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN y después en la familia de Daniel Ortega. Esto se vio reflejado en las distintas actividades económicas y monopolios de rubros como el del arroz, los frijoles, y otros productos de consumo masivo, la compra de tierras y los combustibles, principalmente.

El dinero brindado por la cooperación venezolana había pasado a una empresa privada filial que manejaba el petróleo y sus derivados, además de un efectivo que sumaban más de tres mil millones de dólares, que a lo largo de los últimos años enriqueció las arcas de los personeros sandinistas. Fue un dinero dirigido a la inversión que no tuvo los resultados esperados; por el contrario, se dio un monopolio de esa cooperación centrada en una familia que no hizo el reflujo de las inversiones esperadas, más bien repitió los actos de Somoza e hizo su empresa privada con socios del sistema económico de la época somocista.

Con los grupos económicos que quedaron del somocismo hicieron sociedades y muy buenos negocios y produjeron una estabilidad aparente en el comercio y una estabilidad aparente en ciertos tipos de productos para la exportación, más la maquila, pero a lo interno se iba destruyendo la institucionalidad, la aplicación de la violación de las leyes, puesto que lo que antes estaba compuesto por fuerzas sociales diferentes y dirigida a normalizar la vida social, esta vez estaba monopolizada por un partido y más que por un partido, por una familia.

A los empresarios aliados del modelo económico, no les importo lo que sus colegas de Costa Rica y El Salvador les estaban señalando sobre la pérdida sistemática de la democracia. Ellos simplemente vieron sus enormes ganancias. No les importó que, a cambio de las ganancias, estaban entregando la democracia. Esto se vino a quebrar de una forma casi imperceptible en abril 2018.

¿Por qué el gobierno de Ortega sigue manteniendo relaciones con países como Cuba y Venezuela y ahora Irán, países que están en el radar contrario a Estados Unidos?

Las relaciones con Cuba eran a distancia, pero cordiales y no había una cercanía con Irán, pues consideraban que no era un socio comercial tan atractivo como Estados Unidos, no había una cercanía con Bolivia, y además el mercado más cercano era mayoritario con Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Japón y el resto del continente americano.

Esa visión se rompió desde la rebelión de abril 2018, con el rechazo del pueblo hacia todos aquellos que estaban en complicidad con el gobierno de Ortega y por supuesto, la relación que había con la administración norteamericana hasta esta fecha se quebró, porque ya el silencio cómplice de Estados Unidos., tuvo que manifestarse cuando se dieron la cantidad de denuncias sobre sacrificios humanos o las pérdidas de vida, sobre el atropello y sobre todo aquello que violentaba los acuerdos con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y los acuerdos sobre derechos humanos en el marco de las Naciones Unidas.

Se quiebra la relación con la iglesia con el capital…

Por su puesto el capital busca un aliado para contener la explosión social, y la jerarquía católica se presta para esto y llama a que la gente vuelva a sus casas y nombra una comisión mediadora, que es la alianza ahora y en este momento sectores de la misma jerarquía se dan cuenta luego, que la están utilizando y que en un momento dado los acuerdos a que se lleguen entre el gobierno sandinista y el gobierno norteamericano ya venían prefabricado solo para que fueran bendecidos por la Conferencia Episcopal, a lo que ellos dijeron no, aunque la alianza se seguía prestando y seguía actuando como socio y como oposición.

Porque cuando la gente pedía sanciones que todavía no han venido a pesar que ya casi dos años, el gran capital va a Washington, Carlos Pellas y otros, a decir que no había que poner sanciones, bueno antes y después de la crisis, pero esta vez llegan a decir que se podía solucionar el conflicto.

¿Quiere decir que los Estados Unidos no han jugado un papel fuerte, decisivo?

No, la política exterior de Estados Unidos hacia Nicaragua ha sido primero hipócrita, segundo vacilante y tercero mentirosa, es decir lo que ha debido hacer no lo ha hecho, ha contemporizado con una situación que era insostenible y llegó hasta donde llegó por no exigir y por no decir desde el 2011, que se quebrantó la Constitución con una sentencia judicial, permitiendo que Daniel Ortega se reeligiera. El Departamento de Estado guardo un silencio cómplice y allí comenzó su complicidad, porque sabían muy bien ellos que se estaba violentando el orden Constitucional desde ese momento, y no cuando lo descubrieron en el seno de la OEA.

¿Por qué cree que Estados Unidos no ha presionado a algunos países para que voten en contra de Ortega?

Simplemente hay un financiamiento petrolero en el caso de las pequeñas islas del Caribe, porque están financiadas por Venezuela, un aliado de Ortega, en el caso del triángulo norte de Centroamérica, Estados Unidos, les prometió una cantidad de dinero para control de migrantes y luego se los suspendió y a cambio no votaron a favor en la OEA. Son accidentes históricos que reflejan unos vaivenes e indecisiones en relación a aspectos políticos internos de Nicaragua, que son el resultado de juegos electorales de Estados Unidos que valen para Venezuela y Nicaragua y aspectos cruciales en cuando a su política hacia Centroamérica.

¿Qué se puede esperar de la diplomacia y cómo influyen las elecciones norteamericanas?

La visión que se tiene ya es bastante clara que la política exterior de Estados Unidos está marcada por su proceso electoral, la administración Trump necesita reelegirse, en la reelección es definitiva la Florida, por el sistema electoral norteamericano, estos electores son claves, son los que eligen y facilitan la reelección y para ello tienen que convencerlos de que están haciendo algo en contra de los dictaduras, y que hacen cosas efectivas sobre el eje de Cuba, Venezuela y Nicaragua, hechos que convenzan a los electores que están actuando a favor de sus intereses, son un 80 por ciento de ciudadanos cubanos y latinos, que hasta el momento han visto y oído nada más que promesas de parte de Trump.

El gobierno no dejo entrar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH… qué lectura hace de este hecho…

El rechazo de la comisión de la OEA, indudablemente constituye una bofetada diplomática, algo inusual sobre todo el estilo como lo hicieron, a través de un órgano incompetente y en términos totalmente inusuales, dirigiéndose a las líneas aéreas y no a la organización que creó la comisión, tenía que haberse dirigido, no a los transportistas sino a OEA.

La idea es menospreciar a Estados Unidos y mandar a decir que no va entrar a través del mayordomo, de un funcionario de menor categoría que no es el canciller, como se reconoce en el Derecho Internacional, los tratados se establecen a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, esto constituye un desprecio y esto afecta la imagen de Estados Unidos, dentro y de cara a los electores, de cara a los aliados. Al interior de Nicaragua, la oposición está perdiendo la esperanza en el actuar de Estados Unidos y nos está obligando a considerar cuál es el mejor camino, siendo las opciones, la negociación en primera instancia o la militar en otra instancia.

¿Es viable la militar?

Ambas son viables porque este pueblo está hecho de guerreros y esa historia no la podemos desconocer, es una constante, es posible, perfectamente viable, y en un levantamiento los resentimientos van a ir en contra de todos los que han fallado, y en esto hablamos incluso en contra de los intereses norteamericanos y han de tener mucho cuidado en su actuar diplomático, y por lo cual esta bofetada y de la cual todavía no tienen respuesta, los nicaragüenses esperamos una resolución sobre este tema.

Esto debilita la imagen de Estados Unidos como líder internacional, debilita la imagen de credibilidad de socio y aliado frente a América Latina, y sobre todo disminuye su imagen como defensor de los derechos humanos, es de cara a la comunidad nacional que se ha creído que Estados Unidos ha estado preocupado de los intereses de los nicaragüenses, cosa que no lo parece.

Se está dando largas a través de un proceso diplomático establecido a través de un tratado que es la Carta Democrática Interamericana, pero que indudablemente esconde intereses electorales, porque Estados Unidos, como gran potencia no obedece a intereses viscerales, sino que obedece a análisis de circunstancias y a oportunidades, por lo tanto estamos hablando que esta gran potencia debe estar a la altura con una respuesta que convenza a sus aliados y amigos de que no esta tan débil como aparece.

¿Qué se puede esperar si se consiguen los votos para la aplicación de la carta democrática?

Yo creo que eso no es complicado, porque los países pequeños, las islas que han votado en contra, no son lo suficientemente independientes y están sujetos al comercio bilateral con Estados Unidos y al resto de vecinos, la ausencia del voto de las islas y de países de Centroamérica no es complicado, puesto tenemos en El Salvador otro presidente, hay otro presidente en Guatemala, lo que cambia totalmente el panorama.

¿Y México?

México es de izquierda actualmente, pero creo que López Obrador no estaría dispuesto a jugar solo o enfrentar a Estados Unidos, tendría que tener apoyo en otros países que en estos momentos no lo tiene.

¿Entonces se espera una aplicación de la Carta Democrática?

Es probable, porque Estados Unidos a todas luces está recuperando su economía y no va permitir que nada lo obstaculice, ellos saben que en la recuperación de su economía y de su moneda está su fortaleza mundial y para ello la reelección es básica.

Deja un comentario