Aquelarre electoral


J. Alcázar

Gracias a los buenos oficios de un colega periodista, amigo de los participantes pero más amigo de los dólares, logré obtener la grabación de una reciente reunión del Polit Buró del FSLN. Transcribo, libre de anacolutos y repeticiones, lo que ahí se dijo. Para no herir susceptibilidades he disfrazado los nombres de quienes hablan, no así los de quienes fueron mencionados.


PRESIDENTE ORTIGA: Compañeros, ya conocen todos el tema a tratar. Me ahorraré y les ahorraré los discursos. Vamos al grano, al grano de maíz, nuestra raíz, como diría la compañera, cuya retórica cada día me es más grata y necesaria. Quiero escuchar sus propuestas de estrategia electoral. El primer ministerio en quedar vacante debido a las sanciones será asignado a quien formule la ruta hacia la victoria.

ERLINDO CASTO: Comandante Ortiga, creo que no es momento para innovar. Deberíamos centrarnos en los mismos artificios que los años pasados nos permitieron cosechar tan buenos resultados: la urna embarazada, the voting dead, los menores empoderados, el abstencionismo inducido, los boletas precocidas y otras triquiñuelas que Roberto Gordeto Rivas nos enseñó.

CHAMU: Todavía no me entra en la cabeza cómo es eso de que tenés un doctorado en derecho y tan nula visión de las posibilidades políticas. Aunque, bien considerado, no es tan sorprendente. Aquí lo que necesitamos son doctorados en izquierda, que además es femenina, no en derecho. No te podemos pedir mucha iluminación a vos, que te dabas vida de oligarca en Brasil mientras Ortiga y yo nos jugábamos el pellejo en las montañas de Sandino, Fonseca y el Danto. No hay condiciones para esas estrategias. No serán suficientes y algunas serán impracticables debido a la observación internacional.

PRESIDENTE ORTIGA: Escuchen a la compañera Chamu. Y, sobre todo, escúchenme a mí. Mejor todavía: escuchen mis pensamientos encaramados en sus palabras.

CHAMU: Compañeros, hemos estado intentando conformar un conjunto de observadores electorales favorables y creíbles. Y es una tarea ardua porque los creíbles no nos son favorables y viceversa. Y otros, de reputaciones medianas, están muy ocupados. Invitamos a Rigoberta Menchú y Álvaro Colom, que nos han acompañado en varios 19 de julio. Invitamos a aquel reverendo que da clases de catecismo en el Capitolio… ya no recuerdo su nombre. Invitamos a Piero y a aquel uruguayo que nos envió Almagro para que dijera que aquí no matamos a los que matamos… tampoco recuerdo su nombre. Todos tienen compromisos. Una sus farmacias, otro la carrera política de su ex esposa, otro un concierto en un orfanato, otro una cena con Trump… Las malas lenguas dicen que nos evaden, pero nosotros sabemos que la revolución es permanente y absorbente. Hubiéramos querido invitar a Mauricio Funes, pero no califica como observador internacional desde que lo nacionalizamos.

COMANDANTE BACo: Esa es la solución: así como no podemos incluir a Funes porque ahora es nica, podremos invitar a los que ahora son nicas si los desnicaragüanizamos. Es posible que haya nicas-gringos que nos faciliten el trabajo. Ahí está uno, solo que este es gringo-nica. (Señala con el dedo hacia un hombre enorme y rubicundo que en ese momento respingó haciendo crujir su silla).

PAUL NESQUIK: ¿Yo? No, no, no… ¡Qué locura! Todo el mundo sabe que sirvo a este gobierno. Dirían que soy juez y parte.

COMANDANTE BACo: No lo dirán si te despedimos ipso facto y te enviamos una temporada a Utah para reagringarte. Enigüei, sos solo una de las opciones. Podemos quitarle la nacionalidad al Chocolatito y al Rey del Chinamo, cuyas bien establecidas reputaciones como celebridades serán de gran ayuda, y luego será solo asunto de comprarles ciudadanías en esos países que las venden… Malta, Senegal, Panamá… No sé. Al Canciller le queda la tarea de averiguarlo y operativizarlo. Podemos buscar también observadores de otros ámbitos, como el gran pensador Augusto Zamora, cuyos libros hemos financiado. No me sorprendería que a estas alturas de la jornada ya sea español y podamos hacerlo encabezar una delegación europea con dos o tres militantes de Die Linke. A la izquierda alemana nadie la supera en despiste. Siguen pensando que somos marxistas.

PRESIDENTE ORTIGA: ¿Qué te parece, Chamu?

CHAMU: Vamos a estudiar esa propuesta. Por el momento aclaro que no será suficiente. Sin embargo, la idea no es del todo mala. Me inspiró la posibilidad de nacionalizar masivamente a cubanos y venezolanos, y habilitar centros de votación en los consulados de sus naciones de origen.

PRESIDENTE ORTIGA: Le vamos a pedir a Mariano Fiallos que ejecute las nuevas directrices.

CHAMU: A Lumberto, querrás decir. Sigan lanzando ideas.

GUSTAVO PORRAZOS: Compañera y compañeros, tenemos que sacar partido de uno de los principios que con más consistencia hemos defendido. Me refiero a nuestra oposición al aborto, que engendró una ley aplicada con inusual y draconiano celo. Sus logros son ponderables en el creciente número de las involuntarias mártires de nuestro amor a la vida nonata. El objetivo principal era congraciarnos con esa iglesia católica pérfida y traicionera, a la que seguiremos enviando pone bombas a modo de contraprestación por su ingratitud. Perdido por completo el objetivo principal, debemos agenciarnos algún beneficio colateral. Nuestras campañas antiabortistas nos convirtieron en los paladines de los fetos. Es hora de pedirles algo en retribución: sus votos. ¡Que las placentas no se interpongan entre ellos y su derecho al voto!

ERLINDO CASTO: Compañera y compañeros, si me conceden su venia, en este mismo instante renuncio a mi siesta y me zambullo de cabeza en la redacción del proyecto de ley. Mi razonamiento principal será que el derecho a la vida en una república soberana donde rige el ius soli está indisolublemente ligado al derecho a la ciudadanía, que a su vez está ligado al derecho a elegir al candidato que cada ciudadano nonato vea con más nitidez a través del líquido amniótico.

CHAMU: Pero, ¿qué pasará con los fetos no sandinistas?

ERLINDO CASTO: No puede haber fetos no sandinistas.

CHAMU: Claro que sí. Son los fetos de padres no sandinistas.

ERLINDO CASTO: Tanto sandinistas como no sandinistas no pueden precodificar políticamente a sus futuros hijos. En tanto no hayan nacido, no les pueden poner un nombre ni estampar una ideología. Nosotros, que tenemos en nuestras manos el registro civil y somos sus defensores, podemos determinar las identidades y las opciones partidarias de los nonatos.

PRESIDENTE ORTIGA: Eso suena bien, Chamu. Ya sé que este enano, no digamos su mujer y hasta su gato, te caen como patada en los ovarios. Pero aquí metió jonrón. Es mi bufón favorito y cada día lo ratifico.

CHAMU: Hacé números, Orti. Reconozco que los votos fetales sumarán, pero no serán suficientes. Los opositores desplacentados son cuantiosos y van en aumento. Cuando era ministra de Salud, Sonia Castro demostró que la oposición tiene un mayor crecimiento vegetativo. Ese es nuestro gran problema. Sus mujeres paren más y eso a pesar del enorme grupo de feministas que se liberaron del patriarcado y la paridera.

COMISIONADO CONSUEGRO: Mi plan apunta en parte en esa dirección. No es un plan cuya exclusiva autoría pueda atribuirme. Moncada Lau y el General Avilés han sido y seguirán siendo copartícipes de esta iniciativa. Consiste en invertir las proporciones de votantes. Ya que no podemos aumentar demasiado el número de sandinistas, salvo por la ingeniosa pero limitada vía que los doctores Casto y Porrazos propusieron, y la insuperable de la compañera Chamu, podemos intentar disminuir el número de opositores. Pensando en estrategias de largo plazo, nuestra prioridad debería ser la eliminación o esterilización de mujeres opositoras. En una sociedad de linajes, podemos identificarlas por apellidos.

CHAMU: ¿Vos lo ves factible, asesor?

FIDEL ALBINO: En lo absoluto. Los sandinistas inventamos el poliamor avant la letre. BACo ha tenido varias consortes, a veces al mismo tiempo, dos de las cuales están activas en la oposición. Marisol Castillo ha sido amante de fieles sandinistas, compañera de un desertor y ahora comparte techo y lecho con un tibio afiliado. Y así podría seguir hasta el agotamiento. Eso nos deja una maraña de hijos híbridos de ideologías impredecibles. Desde el otro plano de vida, Borge debe lamentar que sus hijos se repartan en ambos bandos.

CHAMU: Muy cierto. Hasta yo, que he sido una matrona a la vieja usanza, tengo una oveja negra a la que no pude someter ni siquiera con esa argamasa infalible para cohesionar familias que son los dólares.  No es distinto el comportamiento en otros planos sociales y de vida. Ustedes saben que hay lazos comunes entre opositores y sandinistas, incluso entre las élites y más entre el pueblo bajo y municipal, como decía mi Rubén, paisano y pariente inevitable. Ya oyeron a mi Fidel y es como si yo lo hubiera dicho.

COMISIONADO CONSUEGRO: Tiene toda la razón la compañera Chamu. Si me permiten el abuso de retener unos segundos más el usufructo de la palabra, explicaré otras líneas de acción de la estrategia para invertir las proporciones.

PRESIDENTE ORTIGA: Proceda, consuegro.

COMISIONADO CONSUEGRO: Esta estrategia la podemos caracterizar como un decremento poblacional opositor.

FIDEL ALBINO: Mejor llamémoslo desplome de la densidad oposicional. Suena más científico y defendible. Así facilitamos la defensa que de nuestra estrategia hará Almagro cuando los demócratas ganen las próximas elecciones y le ordenen que nos cocine a fuego lento y no a toda mecha.

COMISIONADO CONSUEGRO: Lo que diga la compañera a través de su boca. La estrategia se asienta sobre tres… bueno, ahora dos pivotes. Uno es el envío de opositores a otro plano nacional y a otro plano de vida, o sea el exilio y la ejecución, para decirlo en términos que entiendan los todavía no familiarizados con la lengua del nuevo sandinismo.

ASESOR: La oposición está muy calmada. No podemos hacer ejecuciones a sangre fría.

COMISIONADO CONSUEGRO: Podemos provocarlos. Ya hay todo un enjambre de operativos en ejecución. El “Plan inconoclasta” forma parte de esa estrategia. Tenemos todo bajo control. No queremos protestas masivas. Queremos unas protestas aisladas que nos permitan matar a uno por aquí y otros por allá.

FIDEL ALBINO: Eso es excesivo y, además, BACo y yo, y muchos otros sandinistas que aspiran a no depender exclusivamente del erario público, necesitamos consumidores para nuestros negocios. Aparte de eso, hay otras consideraciones. Intentamos algo parecido, algo con el mismo objetivo y parecidas pretensiones, con el COVID-19… y se nos fue de las manos. Al final tuvimos más bajas nosotros en alcaldes, comisionados y otros funcionarios. Aquí no corremos ese riesgo, pero sí el de mayores sanciones.

PRESIDENTE ORTIGA: He ahí el resultado de una sólida formación en la Asociación de Niños Sandinistas y el amor maternal de la compañera. ¿Alguna otra propuesta?

PAUL NESQUIK: Lumberto Campbell y yo hemos diseñado una estrategia que puede alcanzar idénticos logros sin ensuciarnos las manos. Instead of la supresión física, proponemos la supresión ciudadana. En mi repudiada tierra natal lo llamamos “disenfranchisement” y consiste en la revocación del derecho al voto. La comisión de ciertos delitos, probados en una corte, es suficiente razón para taking away el derecho a votar. En Florida tenemos muchos negros a los que privamos del voto, y así es como ciertas minorías más propensas a delinquir se ven desplazadas de la contienda electoral. Aquí podemos empezar a acusar a opositores de ser traficantes mayores o menores, intentos de asesinato, atentados contra la moralidad… lo que se nos vaya ocurriendo. Solo espero que en este terreno mostremos un poco más de imaginación que en el camuflaje de la mortalidad por COVID-19. Sonia Castro y sucesoras han estado dando tres o cuatro razones sustitutas y pronto alcanzamos una sobremortalidad fácilmente detectable en cada una de esas causas. Hay que distribuir con cierto sentido de las proporciones. Aunque ahora yo sea un nica que come cinco nacatamales cada domingo, sigo teniendo un gran respeto por las estadísticas.

CHAMU: Apenas salga de su letargo, Erlindo se hará cargo de formular la nueva ley del “disenfranchisement”. Esto es suficiente por hoy. Doy por concluida esta ubérrima sesión.

ERLINDO CASTO: Con su anuencia, compañera, me gustaría presentar la estrategia que urdí con María Fernanda, la esposa de nuestro socio inevitable. Es de esas viejas estrategias que entre políticos corruptos y desmemoriados funcionan siempre como si hubieran recién salido del paquete. Se llama “Operación Yegua de Troya” y consiste en dinamitar a la oposición desde dentro.

PRESIDENTE ORTIGA: Vean a este doctor Casto, qué matrero. Después de todo no es tan caballo con esa su yegua.

ERLINDO CASTO: Nuestra estrategia ya está en movimiento, como habrán podido observar. De hecho, arriba a su segunda fase.

PRESIDENTE ORTIGA: Es un buen punto para comenzar nuestra próxima sesión, sobre todo porque me permitirá darles una de esas lecciones de historia en las que soy un maestro consumado. Buenas noches, compañeros. Hasta la victoria siempre.